“Debemos expandir espacios como el parque científico-tecnológico para fortalecer áreas productivas del país”

Este jueves,el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, reafirmó el compromiso del primer Parque Científico-Tecnológico de Venezuela como ciencia aplicada para fortalecer los sectores productivos estratégicos del país.

Durante el acto de conmemoración del 24° Aniversario de la Revolución Bolivariana, el jefe de Estado insistió en que la tarea es ampliar este espacio de creación científica en todo el territorio para estimular y gestionar el flujo de conocimientos y tecnologías propias.

«Ayer, entregamos esa gran obra, hecha, apenas, en 7 meses. Una obra entregada, en tiempo de febrero rebelde. Febrero de luces, de nacimiento de la unión nacional; febrero de belleza”, declaró.

De la misma forma, el mandatario nacional anunció la entrega de 49 obras y centros de salud en Aragua, Distrito Capital, Amazonas, Apure, Trujillo, Yaracuy, La Guaira, Bolívar, Barinas, Carabobo,  Guárico, Lara, Mérida, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro.

“49 obras de salud precisamente en un día como hoy cuando hace exactamente 24 años comenzó a cambiar este país para siempre. Obras para la atención del pueblo, de los maestros/as, de los trabajadores/as. Estamos entregando hospitales, consultorios populares, institutos de investigaciones. Obras de primer nivel hechas con las Brigadas Comunitarias Militares para la Educación y la Salud (Bricomiles), con trabajo voluntario de la unión cívico militar. Debemos inspirarnos y alimentarnos espiritualmente e intelectualmente de los pueblos. Esa es una de las claves de la Revolución Bolivariana”, subrayó.

Prensa Mincyt.

Estudiantes de la Unefa diseñaron prototipos de antenas para televisión digital

Como ejemplo de ciencia abierta, estudiantes del 10.° semestre de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada (Unefa) tuvieron la oportunidad de probar sus prototipos de antenas en el Centro Nacional de Desarrollo e Investigación en Telecomunicaciones (Cendit).

Con la orientación de investigadores de la Unidad de Propagación y Antenas, los alumnos y alumnas, quienes también son trabajadores activos de Cantv, pudieron determinar los niveles de ganancia de las antenas para televisión digital elaboradas por ellos mismos. Las pruebas de recepción de señal se realizaron en la cámara semianecoica, la más grande de Venezuela y en donde funciona el Laboratorio de Ensayo para Compatibilidad Electromagnética Radiada.

La estudiante Daisy López manifestó su satisfacción al poder acceder a espacios especializados como los que tiene el Cendit. “Es estupendo hacer tomas de referencia que te permiten saber cómo va a ser el producto final y si este cumple con las especificaciones requeridas para su óptimo funcionamiento”.

Por su parte su compañero de estudios David Sánchez agregó que “es una valiosa oportunidad de ver el funcionamiento de equipos de alta calidad y precisión, y que están aquí en nuestro país”.

Los estudiantes aprovecharon la oportunidad para conocer el Laboratorio de Prototipado de Tarjetas Electrónicas, donde presenciaron el proceso de fabricación tarjetas PCB (printed circuit board), así como también conocer los dispositivos, herramientas, materiales y procesos con los cuales se trabajan reparaciones y conectorizaciones con fibra óptica.

Finalmente. visitaron el Laboratorio de Medición de la Tasa de Absorción Específica, también bajo responsabilidad de talento venezolano que realiza transferencia de conocimiento en pro del avance

tecnológico de la nación.

Prensa Cendit/Mincyt.

Inaugurado primer Parque Científico-Tecnológico de Venezuela

Este miércoles, el presidente de República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, inauguró el primer Parque Científico-Tecnológico de Venezuela +Ciencia, espacio de creación científica que tendrá por objeto estimular y gestionar el flujo de conocimientos y tecnologías entre los actores del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y del Sistema Productivo Nacional.

Este parque, ubicado en las inmediaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en el estado Miranda, facilitará la creación y crecimiento de empresas de base tecnológica a través de procesos de incubación y transferencia tecnológica; y brindará otros servicios de valor agregado, así como espacios e instalaciones de alta calidad, creando una base de conocimientos y de propiedad intelectual.

Durante su discurso, el jefe de Estado explicó que + Ciencia no es solo otro concepto, “se trata de una ciencia otra que tenga directa aplicación en la vida social, económica y cultural de nuestro país. + Ciencia construye una oportunidad para pensar en nuevos horizontes económicos-productivos desde la ciencia, que reproduzcan la vida y que permitan generar saberes para transformar la realidad”.

“Hoy estamos desde el IVIC, vanguardia de investigación científica de Venezuela. Hemos venido a inaugurar una obra de gran importancia para el conocimiento científico de Venezuela, para la producción de más ciencia para el país. El primer Parque Científico y Tecnológico de Venezuela. Es el primer módulo; arrancan los parques científicos y tecnológicos de Venezuela que se regarán por todo el territorio para llevar ciencia y tecnología abierta aplicada a la paz, aplicada a la vida, aplicada al bienestar común”, destacó.

Del mismo modo, el mandatario nacional planteó la posibilidad de realizar un encuentro científico y tecnológico de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) para crear un gran instituto regional que articule el conocimiento, la innovación y la tecnología para el bienestar de los pueblos.

“El conocimiento, la educación, la ciencia y tecnología. Digo yo qué maravilla que podamos compartir los saberes para la producción de alimentos. Qué bueno pudiera ser compartir la base de conocimiento y la aplicación de la ciencia a nivel de la salud. Qué bueno hubiera sido durante la pandemia de COVID-19 que todo nuestro conocimiento hubiera estado coordinado y nuestras políticas públicas hubieran estado coordinadas para proteger a nuestros pueblos. Presentemos una plataforma con logros, con avances y decimos mira tomamos la integración y la unión de América Latina en nuestras manos. Con la ciencia y la tecnología vamos a la vanguardia de esa integración”, puntualizó.

En su intervención, la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez-Ramírez, celebró la apertura del primer Parque Científico-Tecnológico de Venezuela +Ciencia puesto que representa el compromiso del Gobierno nacional para concluir un ecosistema que permita promover las propias capacidades nacionales, con talento 100 % venezolano que va a trabajar en la raíz de los problemas para aportar soluciones reales y efectivas.

“En este nuevo parque tenemos una unidad que tiene que ver con tecnología aplicada a la salud. Pura biología molecular para diagnosticar enfermedades como la COVID-19, pero también como la Candidatus Liberibacter. Aquí, también vemos reflejada la suma de capacidades de los centros de investigación vinculadas a las necesidades del sector industrial, aquí tenemos una serie de pensamientos y políticas que van orientadas el Plan Nacional de Ciencia. Contamos con investigaciones al servicio del pueblo, de la alimentación de los niños y las niñas. Productos para la atención del impacto ambiental causado por derrames petroleros. Científicas venezolanas con una sensibilidad por la preservación de nuestro ambiente. Investigadores comprometidos con la patria que diseñan plataformas interactivas para apoyar la formación de los jóvenes de Educación Media”, enfatizó.

En tal sentido, reiteró que los venezolanos y las venezolanas, así como los demás pueblos latinoamericanos y caribeños apuestan por una ciencia abierta, útil, aplicada a la vida y a la paz.

“Tenemos un solo camino, más ciencia abierta, y por eso el encuentro que fue promovido por la Unesco nos ha favorecido en el debate, en el encuentro, en el diálogo de los saberes, en querer rescatar y mantener y conservar lo nuestro. Lo saberes, los conocimientos y el sentir de las comunidades ancestrales, afrodescendientes, latinoamericanas, nuestros pueblos caribeños. Nuestra ciencia con identidad, con verdad. La ciencia abierta debe permitirle a cada niño, a cada mujer, a cada ciudadano en esta región ser protagonistas de los procesos de transformación. Debe ser construcción colectiva de los conocimientos no solo desde el método científico porque hay otras formas también de construir conocimiento. Este parque está orientado con los altos principios de la ética y de la moral y no de espaldas a las necesidades del pueblo. Si garantizamos más ciencia abierta para los pueblos de la región de América Latina y el Caribe ahí estará la igualdad, la paz y la educación”, puntualizó.

Vale resaltar que, en un recorrido por el nuevo parque científico venezolano, el presidente Nicolás Maduro conversó con un grupo de investigadores que trabajan en múltiples proyectos que se enfocan en dar respuestas a las necesidades en áreas como petróleo y petroquímica, servicios públicos, medicamentos, alimentos y telecomunicaciones.

Las iniciativas, 100 % venezolanas, son las siguientes: Taq ADN Polimerasa, enzima usada para la detección de infecciones y diagnóstico de enfermedades, a través de PCR; un kit portátil para detectar in situ el Huanglongbing (HLB) o Dragón Amarillo, enfermedad mortal que ataca las plantaciones de cítricos; Gluti Kids, solución de rehidratación oral a base de glutamina para el tratamiento de la deshidratación asociada a enfermedades diarreicas agudas; Previo Milk, bebida con cereales, probióticos, prebióticos y vitaminas, dirigida a garantizar los nutrientes necesarios en la dieta de niños de entre 5 y 12 años; bioproducto (biosurfatante) de saneamiento ambiental en caso de derrames petroleros en suelos y aguas; Unidad de Transformación Digital; Guatic, servicios tecnológicos para el sector bancario; Tera 21, empresa a la vanguardia nacional en servicios de geociencias, geofísica, geoquímica y geomática; Fertimineral, fertilizantes orgánicos con agregados que mejoran la calidad de los suelos y la absorción de nutrientes, llamados ácidos húmicos y fúlvicos; y Eduǫuim, una plataforma computacional interactiva orientada a la enseñanza de la química de tercer, cuarto y quinto año de Educación Media.

Prensa Mincyt/Karina Depablos.

“Ciencia abierta es abrir la oportunidad de reconocer al otro en su potencial”

La viceministra de Talento y Apropiación Social del Conocimiento de Colombia, Yesenia Olaya Requene, aseguró que el Lanzamiento Regional de Ciencia Abierta para América Latina y el Caribe es una oportunidad para celebrar el diálogo y comenzar a transitar juntos hacia la democratización y territorialización del conocimiento.

“En Colombia, la política nacional de ciencia abierta tiene como objetivo aumentar el acceso, la visibilidad, la reproducibilidad y la utilización de los datos, productos y resultados científicos tecnológicos y de innovación para ampliar la formación, apropiación, institucionalización y la infraestructura de ciencia abierta en el país. Sin embargo, la ciencia también dialoga con el contexto político y las grandes transiciones en materia ecológica, económica, ambiental. La ciencia abierta tiene el potencial para la integración de los países de América Latina, a partir de no dejar a nadie atrás en la producción del conocimiento y así reconocer la pluralidad de sistema de conocimientos”, señaló.

Desde la Casona Cultural Aquiles Nazoa de Caracas, Olaya Requene insistió en que la ciencia abierta puede marcar un punto de inflexión en la respuesta ante los apremiantes desafíos ecnológicos, socioecológicos, territoriales, culturales y de género.

“La apertura de la ciencia también es política. Vale la pena reflexionar qué implica democratizar y regionalizar la ciencia en los Estados latinoamericanos cuando las estructuras de conformación del saber científico están atravesadas por procesos históricos de racismo científico, epistémico, segregación de ciertas identidades y pueblos culturales. Son preguntas que debemos hacernos, desde la política y de la construcción de las ciencias. Si nosotros le apostamos a un diálogo de saberes habría que pensar y analizar esos resultados. Cuáles son las políticas que permiten interactuar con los pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos en igualdad de condiciones. El diálogo establece una acción comunicativa de reconocimiento de otros saberes, pero también desafíos, analizar las políticas de formación de alto nivel, cuántos miembros de los pueblos indígenas y afrodescendientes conforman los sistemas de investigadores en las ciencias en nuestros países”, enfatizó.

La viceministra Olaya Requene informó que, en Colombia, los datos son muy preocupantes puesto que de los 45 694 investigadores con doctorados que se reconocen desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación tan solo el 1.5 % pertenece a una comunidad indígena y el 27 % son mujeres.

“Estas cifras nos hablan de grandes desafíos en materia de inclusión, en diseñar políticas y programas académicos que permitan la integración y la interlocución de los pueblos originarios y de las mujeres reconociéndolos como sujetos de conocimiento científico. Para reconocimiento tenemos que hablar abiertamente y debatimos las estructuras del racismo científico, la inclusión histórica de los saberes ancestrales y la negación a reconocer a los objetos culturales ancestrales étnicos por los sujetos constructores de conocimiento, además de las innovaciones tecnológicas que accionan cotidianamente para sobrevivir a las desigualdades sociales que los afectan en sus territorios. En Colombia, estamos transitando hacia un proceso tecnológico y científico de construcción de la paz total”, puntualizó.

De acuerdo con la vocera, la nación neogranadina trabaja para construir una ciencia para la paz que permita sanar los territorios de la violencia, pero que también permita reconocer en el lenguaje científico las estrategias de sobrevivencia e innovaciones comunitarias que accionan los pueblos afectados por la guerra.

“Una de los grandes desafíos que tenemos es liderar una misión de ciencias para la paz y la ciudadanía porque si no sanamos los dolores de la guerra no vamos a avanzar en el tema científico, no vamos a avanzar en esas metodologías que permitan no solamente abrirse a un diálogo, al conocimiento de saberes, sino que esos saberes tengan un impacto positivo para reconstruir. Estamos construyendo una nueva política de formación de alto nivel que tenga convocatorias específicas para la formación doctoral de jóvenes, mujeres, descendientes indígenas y de las poblaciones víctimas del conflicto armado. Estas son medidas de reparación o acciones afirmativas dirigidas a poblaciones específicas. Con esto buscamos que los prototipos científicos el desarrollo tecnológico y la transferencia de tecnología vaya acompañada de un componente de paz y que sean los sujetos quienes han vivido los horrores de la guerra y de las desigualdades raciales en el país quienes coloquen en las mesas del debate cuáles son las tecnologías pertinentes para que Colombia pueda transitar hacia una sociedad mucho más justa y equitativa”, resaltó.

Añadió Olaya Requene que el trabajo democratizar la ciencia les da a los pueblos de la región esperanzas de vivir, sobre todo a aquellos afectados por situaciones dolorosas como la guerra y los bloqueos.

“La educación es el camino para la constitución de la paz social y eso es ciencia abierta porque es un conocimiento que se construye en diálogo con las comunidades. En el marco del nuevo Gobierno en Colombia, para nosotros es una prioridad abrir el diálogo intercultural desde una perspectiva crítica porque el diálogo no es pacífico y con los grupos sociales y la humanidad se construye relación con conflictos y las epistemologías que circulan las universidades también obedecen a conflictos sociales y a conflictos de las narrativas que queremos posicionar en el saber científico de acuerdo al momento histórico en el que nos encontremos, pero también acorde a las jerarquías de dominación que se han instaurado en nuestros países. Por tanto, democratizar la ciencia es abrir la oportunidad de reconocer al otro en su potencial, de ser un sujeto de conocimiento”, aseveró Olaya Requene.

Prensa Mincyt/Karina Depablos.

Venezuela y Honduras fortalecen cooperación estratégica en ciencia y tecnología

Este lunes, la vicepresidenta sectorial para Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez-Ramírez, se reunió con el ministro de Ciencia y Tecnología de Honduras, Luther Castillo, para afianzar las relaciones de cooperación en materia científico-tecnológica.

La vicepresidenta Jiménez-Ramírez informó que se trataron temas estratégicos para comenzar a desarrollar programas y proyectos bilaterales con el fin de generar bienestar a los pueblos hermanos.

“Hoy nos reunimos con el compañero ministro de Ciencia y Tecnología de la hermana República de Honduras para conversar sobre programas de cooperación entre ambas naciones. ¡Diplomacia de pueblos!¡Diplomacia de paz! ¡Seguimos avanzando en la integración!”, declaró.

Por su parte, el ministro de Ciencia y Tecnología hondureño, Luther Castillo, expresó su satisfacción por el encuentro que sirvió para avanzar en las relaciones bilaterales.

Prensa Mincyt.

“En Venezuela promovemos tecnologías apropiadas a nuestra biodiversidad para enfrentar la crisis climática”

 La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez-Ramírez, aseguró este viernes que la educación ambiental también se expresa desde la producción de los alimentos en el campo hasta lo que se coloca en la mesa para comer en los hogares venezolanos.

“La Alianza Científico-Campesina es una experiencia para rescatar, conservar y multiplicar nuestra agrobiodiversidad. Tenemos 428 rubros agroalimentarios en Venezuela y probablemente nosotros comemos menos de 60; desde allí también comienza la educación ambiental. Debemos garantizar el conocimiento de la nutrición, de hábitos más saludables en las escuelas y en las comunidades. Alimentos menos industrializados y más naturales. El trabajo arranca desde la preservación de la diversidad, cuidar los suelos y sembrar agua. La experiencia de conservación de la vida debe multiplicarse en cada espacio productivo del país”, expresó.

Durante la clausura del primer Encuentro Nacional sobre Educación Climática, organizado por el Ministerio para el Ecosocialismo en el parque Alí Primera, Jiménez-Ramírez reiteró que los efectos de la crisis ambiental global van disminuyendo a medida que la producción se enfoque en la racionalidad de la reproducción de la vida y en una relación armónica con el ambiente.

“No es ajena la idea de la producción de alimentos como política para enfrentar las consecuencias de la crisis climática, por el contrario, una dieta más sana, con alimentos menos procesados es una acción más ecológica que conserva el ambiente. Al utilizar menos químicos, se gasta menos energía y se produce menos dióxido de carbono. Es una ecuación muy sencilla y además estamos nutridos. Tenemos que construir comunidades de conocimientos y de saberes porque allí se expresa la diversidad, la tolerancia, el crecimiento mutuo; no hay ninguna experiencia ecológica si no es diversa. Los saberes ancestrales, las experiencias de vida, amar, sufrir, pensar y reflexionar son mecanismos para generar conocimiento y actuar ante la crisis global. Promovemos tecnologías apropiadas a nuestra biodiversidad para enfrentar la crisis climática”, manifestó.

En tal sentido, la vicepresidenta sectorial resaltó que la compresión de los fenómenos naturales y de los comportamientos de los sistemas de vida son algunos de los elementos que se deben promover como planes nacionales de educación ambiental para poder programar medidas contundentes de mitigación de los efectos de la crisis climática.

“¡Lo que se discute aquí es la vida! Es imprescindible construir una política nacional de acción y reflexión permanente y para eso se requiere la movilización de la juventud, los universitarios, profesores, científicos y el poder popular. Trabajemos desde la producción de alimentos, desde la comprensión de los espacios acuáticos, del avistamiento del mar Caribe, de la migración de aves en Venezuela. Vamos a comprender los complejos sistemas biológicos en los que estamos inmersos. El ejercicio es sumar voluntades, saberes y conocimientos porque la Alianza Científico-Campesina empezó con los agricultores/as. Se imaginan todo lo que podemos hacer juntos, guardaparques, guardia costera, estudiantes, comunidades. Hagamos un trabajo de conciencia desde la investigación científica, el saber popular y todo el sistema educativo. Este primer Encuentro Nacional sobre Educación Climática y la agenda que comenzaron hace tres días, en mesas de trabajo, es un acto de soberanía por Venezuela”, puntualizó Jiménez-Ramírez.

En su intervención en el primer Encuentro Nacional sobre Educación Climática, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, señaló que hay una realidad ambiental mundial que amenaza gravemente la existencia de la vida humana, por lo que la batalla comienza desde las aulas de clase, en todos los niveles, con el diálogo sobre la preservación de la madre tierra.

“Cuando el presidente de la República, Nicolás Maduro, aprobó el plan para mitigar la crisis climática está entendiendo y asumiendo que esta es una batalla global donde Venezuela levanta su voz para que todos los pueblos del mundo se unan para mitigar la crisis climática. Debemos poner todo nuestro sistema educativo en acción, al poder popular. Un poder popular comprometido, concientizado de los sistemas de alerta temprana que se han venido estableciendo para que el territorio pueda tener mecanismos de defensa. Venezuela vivió una tragedia, un fenómeno climatológico que enlutó a decenas de familias en Las Tejerías. La importancia de la comunidad científica venezolana; todos deberíamos estar en el sistema educativo levantando los mapas de vulnerabilidad”, declaró.

Del mismo modo, Rodríguez invitó a toda la juventud a proponer métodos para engranar y sensibilizar a todos los actores del país, a las comunidades, a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, sobre el impacto de la crisis climática.

“Debe ser un esfuerzo en conjunto. Debemos apoderarnos del conocimiento, de lo que significa, por ejemplo, el impacto de los desechos plásticos en los océanos. Debe ser un proceso de sensibilización y concienciación. El conocimiento es lo que nos va a dar conciencia que es la principal herramienta para combatir y mitigar la crisis climática. Sin conciencia no vamos a poder y el pueblo venezolano tiene que ponerse en primera fila para dar ejemplo al mundo capitalista”, subrayó Rodríguez.

Prensa Mincyt/Karina Depablos.

Venezuela y Unicef fortalecerán cooperación científico-tecnológica para atender a población infantil

La vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Educación y Salud, Gabriela Jiménez-Ramírez, se reunió este jueves con representantes del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Venezuela para impulsar la cooperación científico-tecnológica, con el fin de fortalecer la atención en áreas prioritarias como la educación y la salud dirigida a los niños y las niñas del país.

En el encuentro, Jiménez-Ramírez aseveró que el Gobierno Bolivariano ha realizado un gran esfuerzo para garantizar la protección y el bienestar de la población infantil.

“A través de la ciencia, la tecnología y la innovación buscamos enfrentar los retos que enfrenta la infancia, por ejemplo, en el área de prevención de enfermedades, así como en el acceso a un sistema educativo gratuito, liberador y de calidad como el que ofrece Venezuela. En nuestra patria, los niños y las niñas son prioridad”, manifestó.

En tal sentido, la vicepresidenta Jiménez-Ramírez aseguró que la reunión sirvió para afinar los detalles de los planes y proyectos que están destinados para Venezuela en el periodo 2023-2026.

“Venezuela y Unicef están comprometidos a unir esfuerzos para articular los programas existentes, así como los venideros con las prioridades nacionales que están incluidas en el Plan de la Patria y con los Objetivos del Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Fue una reunión productiva que sembró las bases para la cooperación, con el fin de generar bienestar en los niños y las niñas”, indicó.

Del mismo modo, el representante de Unicef en Venezuela, Abubacar Sultan, reconoció la labor del amplio sistema de protección social que tiene la nación bolivariana puesto que ha dado resultados contundentes.

Prensa Mincyt/Karina Depablos.

“Date con la ciencia”, un libro que combina investigación, pensamiento crítico y poesía.

Recientemente, fue presentado en Caracas, por el presidente Nicolás Maduro, un libro titulado Date con la ciencia, que, entrelazando frases en prosa y verso, recopila más de cien experiencias relacionadas con la ciencia, la tecnología, la innovación, y rescata conocimientos ancestrales y prácticas de distintas regiones del país.

Este libro presenta la síntesis de una columna periodística, del mismo nombre, escrita a dos manos por la periodista Nerliny Carucí y el biólogo Guillermo Barreto, quienes, por alrededor de dos años, publicaron esta columna en los diarios Ciudad Caracas y Últimas Noticias.

Como se expone en la contraportada de la obra, Date con la ciencia es el compendio de más de cien testimonios, experiencias y reflexiones “que desafían el monopolio de la racionalidad moderna/colonial y hacen referencia a otro concepto de ciencia, otro concepto de razón…”.

Como plantean sus propios autores, Carucí y Barreto, dicho libro es “… la fragua de un periodismo pedagógico que, desde la crónica literaria, la entrevista, el reportaje, la semblanza y las imágenes poéticas, asume el desafío de pensar los problemas en la encrucijada de hoy, en un verbo que es búsqueda de la ética y reivindicación del conocimiento, como ejercicio del pensamiento crítico y propositivo, comprometido con la vida”.

Es así, como podemos leer, a lo largo de la obra, títulos sugestivos como “Hablan los bosques nublados”; “Sinfonías agroecológicas campesinas; “Doña caraotica, guerrera del tiempo”; que van desentrañando una serie de temáticas  —como expone la ministra Gabriela Jiménez-Ramírez, en la introducción  de esta obra— que van haciendo referencia a las grandes crisis del siglo XXI y que “…son  exquisitamente expuestas en las secciones de temas ambientales, agroalimentarios, educativos, culturales, históricos y psicosociales”.

Del mismo modo —agrega la ministra—, en esta obra, “rima un periodismo que conceptualiza problemas de la humanidad y busca revertir la base epistémica y material que reproduce la dominación y la desigualdad, mediante el trabajo creador y transformador de la conciencia que inspira y guía las luchas de los pueblos”.

Por ejemplo, el escrito sobre “Doña caraotica, guerrera del tiempo”, destaca la esencia de un libro de los antropólogos Eisamar Ochoa y Alfredo Miranda  —titulado Somos de caraotas. Una historia sobre la cultura y cultivo de leguminosas en Venezuela— que muestra el audaz camino transitado, desde tiempos precolombinos, por este fruto o cultivo que, protegido por los primeros pobladores de nuestro país, logró vencer las costumbres gastronómicas coloniales que la obligaban a subyacer bajo el consumo de la lenteja, la arveja y el garbanzo.

En el escrito citado —al igual que los otros que conforman toda esta compilación de columnas periodísticas— rescata versos de escritores nativos y de otras latitudes, en este caso, el del periodista y poeta venezolano Aquiles Nazoa quien había expresado en Las caraotas del cementerio: “[…] y en cuanto al singular sepulturero, me parece muy bien que, entre las fosas, se dedique a sembrar leguminosas, en lugar de algún sauce plañidero. Si otros enterradores en el mundo, la misma cosa hicieran, ¡qué alegría!, se acabaría el hambre en un segundo, puesto que la escasez se acabaría”.

Una ciencia para la vida

El libro cuenta con un prólogo del sociólogo boricua Ramón Grosfóguel, quien expone que, “si no descolonizamos la ciencia, realmente existente, estamos cavando nuestra propia fosa, porque la ciencia hegemónica es parte integral de la civilización moderna occidental, destructiva de la vida, tanto por el lado de su implicación en la destrucción ecológica planetaria, como también por el lado de su participación en proyectos imperiales de compañías transnacionales, que destruyen a nuestros pueblos, por medio de la superexplotación capitalista”.

Afirma también que “una ciencia sin espiritualidad, es una ciencia sin ética, una ciencia sin ética, es una ciencia sin límites, una ciencia sin límites, es una ciencia donde todo vale… de allí que, si a nombre de la ciencia, se construye una bomba atómica, se experimenta con modificaciones genéticas peligrosas para la vida o se hacen medicamentos que arriesgan la salud de los humanos, todo queda justificado, a nombre de la ciencia. Por consiguiente, al no tener límites éticos, la ciencia moderna es una ciencia destructiva de la vida”. Por ello, el sociólogo sentencia que “nos descolonizamos de esta ciencia destructiva de la vida o, como humanidad, tendremos los días contados en el planeta Tierra”.

Un fruto que también se maduró en el tiempo

Al reseñar el momento de creación de la columna Date con la ciencia, sus autores relatan que la iniciativa surgió, en 2016, para su divulgación radiofónica: “un proyecto pensado para divulgar historias y episodios de personas que crean conocimiento, innovan, investigan y revolucionan el saber, en nuestro país. Un sueño que dio luz, felizmente, el 20 de julio de ese año, por Radio Nacional de Venezuela Informativa”. Fue a partir del 10 de julio de 2020, que dicha interesante iniciativa se extendió a una columna impresa.

Los autores de este formato periodístico, son la periodista Nerliny Carucí, quien, además de licenciada en Comunicación Social, tiene maestría en Ciencias de la Educación y Análisis del Discurso, ganadora en dos oportunidades del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar: en Investigación y en Producción Audiovisual. También tiene el Premio de Periodismo Científico Arístides Bastidas, y el Premio Nacional de Periodismo Necesario, en Radio. Fue directora del programa “Aló, Presidente” y, actualmente, se desempeña como directora de Gestión Comunicacional del Mincyt.

Por su parte, Guillermo Barreto, es licenciado en Biología, con maestría en Ciencias Biológicas y doctorado en la Universidad de Oxford. Es profesor titular (jubilado) de la Universidad Simón Bolívar, fue ministro del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas; viceministro de Ciencia y Tecnología; presidente del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación; viceministro de Ecosocialismo Ambiental y presidente del Centro Internacional para el Estudio de la Descolonización Luis Antonio Bigott. Ha sido parte del equipo organizador de la Escuela Descolonial de Caracas, desde sus inicios, en 2016, y del Seminario Internacional sobre Reparaciones de la Esclavitud y la Colonización. Actualmente, es coordinador de Formación del Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos.

Como afirmara el presidente Maduro, durante la presentación de esta publicación, el 4 de enero de 2023, en la ciudad de Caracas, Date con la ciencia es “un excelente libro, con pensamientos, sentimientos, palabras, luchas y sueños de un pueblo que innova constantemente”.

El enlace para leer el contenido del libro es: https://www.mincyt.gob.ve/wp-content/uploads/2022/12/date-con-la-ciencia.pdf.

Prensa Mincyt.

Estudiantes de la Unidad Educativa Cajigal visitaron espacios del CNTQ

Este miércoles, 18 de enero, un grupo de 15 niños y niñas de 6.to grado de la Unidad Educativa Distrital Cajigal, ubicada en la parroquia San Juan, en Caracas, visitaron las instalaciones del Centro Nacional de Tecnología Química (CNTQ),  ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología.

En tal sentido, investigadores e investigadoras de este centro científico dieron la bienvenida a los estudiantes con dinámicas de integración, destacando lo divertido que es explorar y saber más de todo lo que los rodea, sus propiedades, reacciones e interacciones.

Con curiosidad y emoción, los estudiantes conocieron sobre los proyectos y actividades que realiza el CNTQ, abordando el tema específico del agua, sus principales propiedades y las posibles soluciones para purificarla y filtrarla para el consumo humano.

En esta Ruta Científica, los escolares exploraron cinco estaciones: en la primera, se hizo la demostración de experimentos científicos básicos, donde los niños y las niñas pudieron observar que la ciencia no es magia; en la segunda, se abordó el proceso de la formulación de proyectos, explicando, a través de juegos, las interrogantes ¿qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿por qué? y ¿para qué?

En la tercera estación, los niños y niñas conocieron las medidas y equipos de seguridad para entrar en un laboratorio; en la cuarta, ingresaron al laboratorio donde pudieron observar con un microscopio los microorganismos presentes en el agua, conocer los materiales y equipos que se utilizan, diariamente, en el laboratorio; y adicionalmente, vieron cómo elaborar un filtro de agua casero. En la quinta y última estación, se dio a conocer cómo el CNTQ realiza la divulgación científica a través de boletines de alerta tecnológica y revistas científicas.

Con estas actividades, enmarcadas en el Programa de Semilleros Científicos, el CNTQ busca captar la atención e interés de los niños, las niñas y los jóvenes para incentivar la curiosidad y la motivación por el estudio de la ciencia y la tecnología en sus diferentes ámbitos, a través de la práctica lúdica interactiva.

Prensa Mincyt/CNTQ.

Ganadería regenerativa

«Si nosotros desarrollamos este tipo de prácticas a nivel nacional, podemos tener unidades de producción ganaderas que sean más amigables con el ambiente, lo cual es de vital importancia, ya que estas prácticas promueven actividades como la captura de carbono», dijo Adrían Hernández, coordinador de servicios agropecuarios de la Fundación Nacional para el desarrollo de la Biotecnología (Nadbio).

 por Daniela Ramos